El mundo que esta a nuestro alrededor parece preocuparse cada vez más por las cosas materiales y superfluas. Nos venden cada cosa absurda por los medios de comunicación, creando necesidades tontas, que en opinión personal no ayudan en nada al desarrollo intelectual de cada quien.
Los mismo pasa con nuestra muy maltratada educación, nos preocupamos hoy en día por las cosas externas; infraestructura, materiales y un montón de papelitos. Es que aun no podremos comprender que para educar en esencia sólo hace falta un docente muy bien calificado; que comprenda que la espina dorsal del proceso educativo es el estudiante; docentes que gocen de un sueldo que les permita vivir dignamente y les permita tener acceso a capacitaciones constantes. A su vez estudiantes comprometidos únicamente con el estudio y una sociedad que en su conjunto ayude a mejorar la calidad educativa del país.
Christian Daniel Canales Loyola